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La piel

La piel es el mayor órgano del cuerpo humano, es una barrera protectora que aísla al organismo del medio que lo rodea, protegiéndolo y contribuyendo a mantener íntegras sus estructuras, y a la vez que actúa de sistema de comunicación con el entorno. Nos envuelve y nos protege, nos separa y nos pone en contacto con el entorno.

El mayor órgano del cuerpo humano

Otras funciones son mantener la temperatura corporal, recepción de sensaciones (tacto, dolor y temperatura), y absorción de los rayos UV para la síntesis de vitamina D. Los apéndices de la piel son el cabello, el pelo, uñas, glándulas sudoríparas y glándulas sebáceas. Gracias a su secreción la piel se mantiene hidratada. 
La piel es la encargada de recibir los estímulos del exterior a través de las terminaciones nerviosas que se sitúan en ella y de allí se dirigen al cerebelo que nos dice cómo debemos reaccionar. 



Cada centímetro cuadrado de piel contiene unos cinco mil receptores sensitivos. La piel es la primera responsable de que sintamos una caricia o de que notemos el calor producido por el fuego o el frió de la nieve. 
Pero también la piel es el espejo de los sentimientos y emociones interiores. Ponernos rojos porque algo nos da vergüenza, "tener la piel de gallina" o sudar por algo que nos produce miedo, son algunas de las muchas respuestas emocionales que se ponen de manifiesto a través de la piel. Por este motivo, no es de extrañar que este órgano constituya una pieza clave en la imagen exterior de una persona. Más aun, la piel cumple otras funciones sociales. Es necesario que la piel, y muy especialmente la descubierta, ofrezcan un aspecto sano y cuidado.

La piel: estructura

La piel está formada por tres capas: Epidermis, Dermis, Hipodermis
Epidermis

Es la capa más externa de la piel y constituye la barrera más importante del cuerpo humano frente al exterior. La epidermis es avascular, carece de vasos sanguíneos se nutre por difusión desde la dermis. Las células que la forman son en un 90% queratinocitos que se mantienen unidas debido a los desmosomas.


La epidermis está formada por 5 capas diferentes: 

El stratum corneum (del latín cornea = callosidad) es la capa más externa de la epidermis. Los lípidos epidérmicos se encuentran entre las células cornificadas (corneocitos). Conforma la barrera de permeabilidad (el pH ácido de la piel desempeña un papel esencia en la formación de la barrera de permeabilidad), la capa protectora natural de la piel frente a factores exógenos y la pérdida de agua endógena. 
Capa lúcida (stratum lucidum), Capa granular (stratum granulosum), Capa espinosa (stratum spinosum) contienen los precursores de los lípidos epidérmicos en forma de membranas lipídicas lamelares dobles y Capa basal (stratum basale) es la capa inferior de la epidermis. Las células basales se encuentran directamente en la membrana basal, formando así una frontera bien definida entre la dermis y la epidermis. Las células basales actúan como células madre, garantizando la regeneración continua de la piel mediante la división celular (proliferación). Gracias a la división celular las células hijas son desplazadas lentamente hacia las capas exteriores dónde pasan por diferentes estadios de desarrollo. Los melanocitos, las células responsables de la pigmentación, también se encuentran en la capa basal. 



Dermis

La dermis es la capa situada bajo la epidermis y firmemente conectada a ella. La dermis está compuesta de un gel donde se encuentran los fibroblastos, fibras de colágeno, fibras de elastina y otras moléculas estructurales. 
El espesor de la dermis aumenta a lo largo de la infancia y de la adolescencia, manteniéndose después estable y reduciéndose a partir de los 50 años.

La dermis tiene 2 capas: la dermis superficial ( o Papilar) y la dermis profunda (o Reticular). La dermis está altamente vascularizada y además de su papel como soporte (aportado por las fibras de colágeno y de elastina), desempeña un papel nutritivo importante. También está involucrada en la termoregulación, la cicatrización y en la eliminación de los desechos (a través del sudor que contiene urea). 



Hipodermis

Es el compartimento más profundo de la piel y está compuesta de tejidos adiposos (formados por adipocitos) y tejidos conjuntivos. La hipodermis tiene un espesor variable según su ubicación (fina en la frente, gruesa en las nalgas). Representa entre el 15 y el 30% del peso corporal (8 a 20 Kg. aproximadamente). El principal papel de la hipodermis consiste en almacenar las reservas energéticas para el organismo. Actúa como interfaz entre la dermis y las estructuras móviles situadas por debajo de ella (músculos, tendones...). Protege además al organismo de los impactos y constituye un abrigo térmico. Con la edad, la desaparición de las paredes conjuntivas existentes entre los lóbulos de adipocitos provoca el debilitamiento de los tejidos y, por lo tanto, la pérdida de densidad cutánea.